domingo, 15 de agosto de 2010

Diez.

Últimamente estuve pensando mucho acerca del recuerdo. Quizás porque tengo muchos recuerdos, lindos, feos, pero son muchos. Y gracias a esos recuerdos es que hoy puedo mirar para atrás y conseguir rearmar mi historia como ciudadana, como persona.

Ahora me pregunto: ¿Sería posible tener una historia sin recuerdos? ¿Sería posible evitar errores ya cometidos, si no contáramos con esos recuerdos que, en más de una ocasión, funcionan como alertas? ¿Qué sería del ser humano si no recordara? ¿Cómo se haría para vivir cada día un día nuevo, sin antecedente alguno?

Quizás desaparecería la rutina, por el hecho de que no recordaríamos que tal o cual cosa ya la habíamos realizado días anteriores. Quizás desaparecerían los aniversarios, porque no recordaríamos que, justamente, ese día festejábamos algo. Quizás desaparecerían las cosas que alguna vez tanto nos marcaron y tanto nos dolieron, y podríamos vivir una vida sin ataduras, una vida un poco más plena.

Pero a su vez, también quizás desaparecerían los buenos recuerdos. Esos recuerdos de la niñez, esos recuerdos que evitan que cometamos los errores ya cometidos alguna vez. Quizás desaparecerían esas luchas permanentes para poder conseguir algo, consecuencia de no recordar qué era por lo que estábamos luchando.

Creo que, poniendo todo en una balanza, el recuerdo es una de las mejores cosas que tiene el ser humano. Esa capacidad de poder "Recordar" es la que pone en funcionamiento la memoria. Y sin memoria no hay historia. Entonces, mi pensamiento inductivo me lleva a pensar que: Sin recuerdo no hay memoria, y sin memoria no hay historia.

Puede ser que en la vida, nos crucemos con mucha gente que no tenga memoria, con mucha gente que no recuerde que hizo tal o cual cosa, y vuelva a realizarla, consecuencia de que, para el ser humano, si algo no está en su memoria, es porque realmente no existió.

Hoy en día, la memoria está bastante devaluada. Creo que es hora de darle un giro a todo esto y comenzar a recordar, comenzar a rearmar la historia de cada uno de nosotros.

Es por eso que, a lo largo de este blog, plasmo todos los recuerdos que me encuentro por ahí. Algunos recuerdos son pura y exclusivamente míos, otros son recuerdos de otros que me recuerdan a mí, y otros son recuerdos pura y exclusivamente ajenos.

Quiero poder armar en mí una historia casi mundial. Y todo, todo esto, con la ayuda de los recuerdos.

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