lunes, 13 de junio de 2011

Veintiseis.

Después de unas cuántas idas y vueltas, decidieron sentarse a hablar a los piés de la fuente que reina en el centro del parque.

Al principio, discutieron bastante sobre las distintas posturas que cada uno tenía, pero el eje central era el mismo: Eran dos personas con el corazón destrozado, dos que habían sido engañados por el amor. O mejor dicho, dos desengañados.

A decir verdad, hacían linda pareja juntos, pero lo que los unía realmente era esa sensación de haber dejado el corazón por alguna parte, la cual ninguno de los dos recordaba. A ella por momentos, se le piantaba algún que otro lagrimón. El la abrazaba cuando eso pasaba, pero siempre manteniendo una distancia.

Conversaron durante una hora creo. Tuve que irme, asique después no sé que habrá pasado, pero para mí con eso alcanzaba.

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