No era feliz. El nudo que tenía en la boca del estómago, apenas que la dejaba respirar. Cuando la encontré en Acoyte y Rivadavia, no sabía por dónde empezar para poder serle útil. Y así fue: No le fui útil en lo más mínimo. Lo único que me comentó fue acerca de un viaje que tenía en mente, pero para más adelante, según decía.
Parece que "más adelante" llegó bastante rápido. No volví a verla nunca más.
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