- Qué pensaste cuando me viste por primera vez?
- No sé, cuándo te vi? Mirá, la primera vez que te vi estabas con una amiga. Y nada, me pareciste hermosa, pero que algún mambo tenías. Era como que me intrigabas. Yo observo a la gente y veo cosas. Como que te querés llevar el mundo por delante, que querés ser el centro. Pero es porque querés que te contengan, que te abracen fuerte y dejar que el otro se haga cargo de todo, al menos, por un rato. Después, un día, hablamos porque sí. Con la excusa de compartir birra, fernet, y cigarrillos. Obvio que por momentos eras una estrella, pero cuando bajabas la guardia conmigo, eras pura ternura. Vos, cuál es el recuerdo más lejano que tenés de mi?
- Una noche que hablamos, mientras mi amiga se durmió sobre una mesa. Me acuerdo también que hablamos por facebook, bah, varias. Y eso fue el principio del fin.
- Esa noche me la acuerdo. Estaban sentados a los pies de la escalera. Y nosotros hablábamos en la barra. Y si no me equivoco, fue ahí -o al otro fin de semana- que me pasaste tu facebook. Me acuerdo patente que me tocaste el orto esa noche. Ya estás rumbo a la psicóloga?
- Si. Me acabo de subir al bondi. Me estás rajando, de casualidad?
- Algo así, vos me entenderás. Ya te hice compañía en tu madrugón.
- Si, gracias.
- Te voy a querer siempre.
- Hasta siempre, entonces.
- Nunca mejor dicho. Hasta siempre.
Esa fue la última vez que hablaron. Al menos hasta el día de hoy.
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