Hasta que un día, ella lo acompañó hasta la parada del 109, ahí en Corrientes y Angel Gallardo. El pibe desapareció, nadie sabe bien que pasó ni por qué se borro. Malas lenguas hay por todos lados, pero esta muchacha, hoy puñado de huesos y pocas ganas, prefiere pensar que algún día va a volver. Ella todavía lo espera, todos los lunes, en el mismo lugar y a la misma hora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario