sábado, 15 de enero de 2011

Diecisiete.

Nunca había visto la muerte tan de cerca, solamente había oído hablar sobre ella. No pensé que fuese tan repentina, tan fría. En pocos días va a hacer un mes de tu partida y todavía no logro olvidar el último cumpleaños que pasamos juntos, estabas tan íntegro y radiante que seguramente sea por eso por lo cual no quiero olvidarte. No quiero dejar ir esa imagen. Pero sí quiero dejar ir la última imagen tuya que tuve: Estabas frío y con los ojos cerrados. Ya no podías decirme nada, y yo ya no podía hacer más que extrañarte.

Simplemente vino y te llevó, y así se llevó gran parte de lo que fui alguna vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario